
Creación del
Museo El Museo Nacional surgió
en la Costa Rica donde las ideas liberales y
los principios de paz, progreso material y educación,
caracterizaban la sociedad de la década
de 1880.
En este contexto, las leyes relacionadas con
la educación y la creación de
instituciones culturales impulsaron el nacimiento
del museo.
El edificio “El
Cuartel Bellavista” El Museo
Nacional ha ocupado cuatro sedes diferentes
a lo largo de su historia. De ellos, tres locales
ya fueron demolidos. En la actualidad se ubica
en el edificio que fuera el Cuartel Bellavista.
Este lugar es producto de una serie de transformaciones
de la casa que construyó el naturalista
alemán, Alexander Von Frantzius en 1870,
y que en 1876 adquirió el educador costarricense
don Mauro Fernández.
Exibiciones Sala de
Historia Precolombina: Esta sala es
de temática arqueológica y hace
un recorrido por la forma de vida de los costarricenses
desde los 12 mil años a.C hasta la llegada
de los españoles, 1 500 años d.C.
Está dividida cronológicamente
según el cambio de los aspectos económicos,
socio-políticos y religiosos de las sociedades
que habitaron el territorio nacional, lo que
define los períodos de ocupación:
1. Modo de vida De los Cazadores
- Recolectores (12 000- 2 000 a.C).
2. Modo de vida Aldeano Igualitario (2000 a.C
- 500 a.C)
3. Modo de vida Aldeano Cacical ( 500 a.C -
1 550 d. C.)
COSTA RICA NUESTRA
PRIMERA HISTORIA
Lic. Francisco Corrales Ulloa
Arqueólogo Departamento de
Antropología e Historia
Museo Nacional de Costa Rica
LOS MODOS DE VIDA
PRECOLOMBINOS DE COSTA RICA
La historia de Costa Rica no
da inicio con la llegada de los españoles,
sino mucho tiempo atrás, hace miles de
años. La evidencia arqueológica
recuperada hasta el momento indica que el territorio
costarricense fue ocupado por los primeros grupos
humanos hace unos 12,000 años. Desde
esa época hasta la llegada de los españoles
en el siglo XVI, se dio un largo proceso de
desarrollo con características locales.
Debido a lo relativamente reciente
de los límites políticos de la
moderna Costa Rica, las ocupaciones precolombinas
deben verse en el contexto del Sur de Centroamérica.
El territorio ocupado por Nicaragua, Costa Rica
y Panamá compartió una serie de
características culturales y de desarrollo
durante la época precolombina, que además
lo asocian con el norte de Sudamérica
conformando la división arqueológica
conocida como Area Intermedia. Esta área
no fue un depositario de los desarrollos alcanzados
en Mesoamérica y los Andes sino que tuvo
un proceso de desarrollo propio y fue un centro
temprano de innovaciones tecnológicas
y artísticas.
Nos interesa enfatizar en el
conocimiento de los desarrollos locales y sus
conexiones a nivel regional. Durante el periodo
precolombino se recibieron influencias, pero
estas se incorporaron dentro de la sociedad
local adquiriendo características propias.
A las influencias se les concede su debida importancia
como agentes de cambio o de contacto pero no
son los elementos fundamentales en la explicación
del pasado precolombino.
REGIONES ARQUEOLOGICAS
En el territorio que ocupa
actualmente Costa Rica se han postulado tres
regiones arqueológicas que se extienden
más allá de los límites
políticos actuales de Costa Rica. Las
fronteras de dichas regiones incluyen sectores
de las actuales repúblicas de Panamá
y Nicaragua.
Las regiones se distinguen
por límites geográficos tales
como cadenas montañosas, ríos
y valles, y las características particulares
de los asentamientos, enterramientos, objetos
de cerámica, piedra y otros materiales
en una zona determinada. En cada región
se da una semejanza en la forma y estilo de
los restos materiales por período de
ocupación. También es posible
ver relaciones de sucesión y cambio a
lo largo del tiempo en un territorio determinado.
Los límites sugeridos
para las regiones y subregiones deben verse
como un marco general de referencia y no como
fronteras fijas ya que no existe un consenso
definitivo entre los distintos investigadores
sobre los límites de las regiones propuestas
o sobre los criterios para establecer dichas
regiones.
Región Gran Nicoya
Su extensión comprende
sectores del territorio de Costa Rica y Nicaragua.
El sector costarricense se conoce como Subregión
Sur o Guanacaste. Comprende la actual provincia
de Guanacaste y el sector norte de la provincia
de Puntarenas. La Cordillera de Guanacaste fue
un límite flexible, pues algunas ocupaciones
se extendieron hacia las Llanuras de Norte.
La subregión nicaragüense
o Norte abarcó la mayor parte del Pacífico
de Nicaragua. Ambas subregiones variaron su
extensión en los distintos períodos
de ocupación.
Región Central
Se extiende desde la Costa
Pacífica hasta la Costa Atlántica.
Se distinguen dos subregiones: la Central Pacífica
que abarca el Valle Central y el Pacífico
Central; y la Atlántica, que abarca el
Valle de Turrialba y las Llanuras del Atlántico
Central.
Las Llanuras del Norte, han
sido poco estudiadas, pero posiblemente constituyen
una tercera subregión. Sin embargo, la
evidencia hasta ahora analizada sugiere que
esta subregión tenía relaciones
tanto con el resto de la Región Central
como con la Gran Nicoya y el Atlántico
nicaragüense.
Región Gran Chiriquí
Abarca el sureste de Costa
Rica y el oeste de Panamá. Tanto en el
sector panameño como en el costarricense
se ha determinado que grupos relacionados habitaron
a ambos lados de la Cordillera de Talamanca.
La subregión Panamá
Oeste, abarca las actuales provincias de Chiriquí
en el Pacífico y Bocas del Toro en el
Atlántico con un patrón de ocupación
que iba de costa a costa.
El Sector costarricense se
conoce como la Subregión Arqueológica
Diquís y va desde Quepos hasta la actual
frontera con Panamá. Recientemente se
ha establecido que al igual que en Panamá,
ocupaciones relacionadas con las del Pacífico
se extendieron a las estribaciones atlánticas
de la Cordillera de Talamanca y al Valle de
Talamanca.
MODOS DE VIDA PRECOLOMBINOS
EN COSTA RICA
La periodización general
de la historia precolombina se divide en modos
de vida. Modo de vida designa los aspectos económicos,
sociopolíticos y religiosos de una sociedad
en una determinada etapa de su evolución
histórica. La duración de los
modos de vida pudo ser de varios siglos y hasta
de milenios. La distinción entre los
mismos se debe principalmente a cambios en la
organización sociopolítica y visión
del mundo de la sociedad. Estos cambios se manifestaron
en los diferentes materiales arqueológicos
(utensilios, herramientas, viviendas y otros),
que sobrevivieron a la acción del tiempo,
de los agentes naturales y del hombre.
I. MODO DE VIDA DE LOS CAZADORES
- RECOLECTORES (12,000-2,000 a.C.)
a. Los primeros pobladores
(12,000-8,000 a.C.)
De acuerdo con los datos más
aceptados por los arqueólogos, el poblamiento
de América se dio por grupos provenientes
de Asia que entraron por el Estrecho de Bering,
en el norte del continente, alrededor de 12,000
años antes de Cristo.
En Costa Rica, al igual que
en otras partes del conti-nente, se ha encontrado
evidencia arqueológica que ubica la llegada
de los primeros habi-tantes alrededor de 10.000
años antes de Cristo. Este fechamiento
se postula por la similitud de los materiales,
en especial puntas de piedra para lanzas, con
los de otros sitios arqueológicos encontrados
en otros países (Colombia, México,
Estados Unidos) que cuentan con fechamientos
por la técnica del carbono 14. La evidencia
es aún escasa pero de gran importancia
para ubicar el punto de partida de nuestra historia.
Estos grupos eran nómadas,
y estaban organizados en pequeñas bandas
(10-30 individuos), que se desplazaron a lo
largo del continente, buscando sitios adecuados
para la caza y recolección de frutos
silvestres. En los sitios arqueológicos
Guardiria y Florencia-1, situa-dos en el Valle
de Turri-alba, los arqueólogos han encontrado
áreas de cantera y taller donde se fabricaban
las herramientas de piedra típicas del
período entre 10.000 y 8.000 a.C.: puntas
de lanza, raspadores, cuchillos, perforadores
y otros. Las herramientas de piedra eran fabricadas
en materiales como cuarzo, jaspe -y otras piedras,
y se utiliza-ban principalmente para procesar
la carne, piel y huesos de los animales cazados,
además fabricar otras herramientas en
piedra, madera y hueso.
Estos grupos no conocían
la agricultura, su dieta se basaba principalmente
en la recolección de plantas silvestres
y en la caza ocasional de grandes animales de
la época o megafauna, tales como el mastodonte,
el megaterio o perezoso gigante y el gliptodonte
o armadillo gigante. Los cazadores-recolectores
vivían en campamentos a campo abierto
o en abrigos rocosos naturales, los cuales ocupaban
de manera estacional.
Alrededor de ocho mil años
antes de Cristo, los cambios climáticos
por el aumento de la temperatura del planeta,
produjeron cambios en la vegetación.
Esta fue una de las causas de la extinción
de la megafauna al desaparecer o cambiar las
plantas que consumían. También
se menciona en dicha extinción la caza
excesiva de dichos animales por parte de los
grupos humanos de la época. Una vez desaparecida
la megafauna, los primeros pobladores continuaron
la caza de las especies menores que existían
desarrollando estrategias adaptativas a las
nuevas condiciones.
b. De la caza-recolección
a los primeros cultivos (8,000-2,000 a.C.)
En Costa Rica se tiene información
para la primera parte del período (8000-5000
a.C.). Sin embargo, en este momento contamos
con más interrogantes que respuestas
acerca de como los primeros pobladores se asentaron
definitivamente en el territorio.
Entre los 8,000 y 2,000 años
antes de Cristo los grupos indígenas
comenzaron a combinar la caza y recolección
con los primeros cultivos. La evidencia sobre
este período es escasa, y se limita a
áreas de taller de herramientas de piedra
y fogones en Arenal (Guanacaste) y artefactos
de piedra en la zona de Turrialba. Los cambios
climáticos ocurridos alrededor de 10,000
años a.C. se cree que provocaron la desaparición
de la megafauna. De esta manera la caza se volvió
más diversificada, incluyendo especies
de menor tamaño como las que existen
hoy en día. Las herramientas de piedra
utilizadas estaban dedicadas al trabajo en madera,
huesos, piedra y procesamiento de alimentos.
Se consideraba que las prácticas de recolección
fueron fundamentales, y es posible que los grupos
realizaran rondas estacionales en determinadas
zonas dependiendo de la época de maduración
de los frutos, ocupando abrigos rocosos o campamentos
a cielo abierto.
Para la segunda parte del periodo
(5000-2000 años antes de Cristo) no se
cuenta con suficiente información en
Costa Rica, pero de acuerdo a la información
que se cuenta a nivel regional (Panamá
y Colombia) se propone la práctica de
una agricultura incipiente de algunos tubérculos
y el maíz, así como el mantenimiento
de árboles frutales como el aguacate,
el nance, y el guapinol entre otros, y palmas.
Estas prácticas se originaron
en el conocimiento generado a partir de la recolección
de plantas silvestres. El inicio de la producción
de alimentos señala la aparición
de un nuevo modo de vida.
II. MODO DE VIDA ALDEANO IGUALITARIO
(2,000 a.C.-500 a.C.)
La agri-cultura cam-bió
gradualmente la socie-dad indí-gena ya
que pro-pició el crecimiento de la población,
el esta-blecimiento de aldeas perma-nentes y
la diferenciación social, entre otros
aspe-ctos.
No se tiene en este momento
información local de los agricultores
incipientes y de como la agricultura se convirtió
en la actividad principal. La evidencia que
se tiene, en diferentes partes del país,
corresponde al segundo y primer milenio antes
de Cristo (2,000-1,000 a.C.). En esa época
existían comunidades agrí-colas
sedentarias, pequeñas y dispersas, que
contaban con utensilios cerámicos y herramientas
de madera, hueso y piedra dirigidas a las labores
agrícolas y procesamiento de alimentos.
Se postula que la organización
social de estos grupos era del tipo tribal.
Las tribus se caracterizan por las relaciones
igualitarias entre los individuos y la propiedad
colectiva de los bienes, aunque ya durante este
período se deben haber iniciado el proceso
de diferenciación social.
El sistema agrícola
más probable fue el de roza y quema.
El bosque se cortó con la ayuda de hachas
de piedra y cuñas y luego se quemó.
Entre las prácticas agrícolas
tempranas se dieron la vegecultura, la semicultura
y una combinación de ambas.
El sistema de vegecultura es
el cultivo de tubérculos como la yuca,
el ñame y el camote. En este sistema
agrí-cola se incluye el aprovecha-miento
de ciertos árboles como el aguacate,
el nance, así como de palmas y la práctica
de la caza y la pesca. Se caracteriza por la
diversidad de plantas en áreas pequeñas.
La vegecultura es muy estable ya que demanda
menos nutrientes en los suelos, provoca menor
erosión y puede desarrollarse en áreas
quebradas. Por lo general, las sociedades que
la practican cambian muy lentamente. Con la
introducción y desarrollo del cultivo
de semillas o semicultura, en especial el maíz,
frijoles y ayotes, se dan cambios internos dentro
de la sociedad y la relación con la naturaleza.
El sistema de semillas altera más el
entorno. Requiere más nutrientes y provoca
mayor erosión de los suelos. En compensación
es más productivo y los productos de
más fácil almacenamiento, lo cual
fue clave para contar con excedentes de alimentos
para las épocas en que no se cosechaba.
Es en este período que
se cuenta con la evidencia más antigua
de la manufactura de cerámica en Costa
Rica. Los utensilios de cerámica fueron
de gran utilidad para llevar a cabo las nuevas
actividades domésticas generadas por
la agricultura. La cerámica tem-prana
presenta formas básicas de vasijas como
ollas, vasijas cilíndricas, plato-nes,
tecoma-tes y otros, decoradas con motivos distintivos
ejecutados con técnicas como incisos
(canales angostos hechos con objet-os puntiagudos),
estam-pados (-dise-ños en serie ejecutados
con la uña, bordes dentados de con-chas-
entre otros), mode-lad-os (botones) y aplicaciones
de tiras.
La información sobre
los asentamientos más antiguos es muy
escasa, por diversas razones. Una es la escasez
de sitios debido a que la población era
aún pequeña y dispersa. Otras
son la conservación de materiales, la
acidez de los suelos, la erosión, procesos
de sedimentación y tectonismo. Debido
a eso los arqueólogos tienen que recurrir
a los pocos datos existentes para dar una visión
aproximada de nuestros antepasados de esos períodos,
quedando aún muchos aspectos por dilucidar.
III. MODO DE VIDA ALDEANO CACICAL
(500 a.C-1,550 d.C.)
a. Transición de la
sociedad tribal a la sociedad cacical (500 a.C.-300
d.C.)
Hacia 300 a.C. o 500 a.C.,
dependiendo de la región, la evidencia
arqueológica indica cambios en las sociedades
precolombinas. Se considera que el maíz
llegó a consolidarse como cultivo principal
en algunas regiones, en tanto que en otras se
dio un sistema mixto de semicultura (semillas)
y vegecultura (tubérculos y árboles),
además del uso de recursos costeros y
la cacería. Se ha propuesto por diferentes
investigadores que muchas de las sociedades
indígenas en este periodo cambiaron de
una organización tribal, basada en las
relaciones familiares o parentesco, a una organización
cacical, con la presencia de un jefe o señor
redistribuidor, líderes religiosos, artesanos
especialistas y linajes familiares, así
como poder hereditario. Sin embargo, esto no
sucedió necesariamente al mismo tiempo
en todas las comunidades y se pudieron dar variaciones
de grupo a grupo en el grado de autoridad de
las personas o segmentos dirigentes. Además,
muchas comunidades pudieron permanecer en el
nivel de tribu.
Los grupos cacicales por lo
general establecen divisiones territoriales
más marcadas. Además, necesitaron
de nuevos territorios, tanto para producir mayor
cantidad de alimentos como para controlar fuentes
de materia prima. También, se dio el
establecimiento de redes de intercambio de productos
a nivel local, regional y hasta extraregional.
Factores como el crecimiento
poblacional, las relaciones de intercambio y
los cambios en el sistema de organización
social favorecieron que algu-nas aldeas crecieran
en tamaño e importancia con mayor poder
económi-co, político y religioso.
Para este período se distingue entre
sitios correspondientes a aldeas pequeñas
que solo presentan depósitos de restos
de instrumentos de cerámica y piedra
y las aldeas princi-pales donde se encuentran
construccio-nes como basamentos, montícu-los,
hornos, pozos y estatua-ria.
Para este período es
particularmente distintivo el conjunto de artefactos
de jade y otras piedras verdes, metates ceremoniales,
remates de piedra para bastones y cerámicas
elaboradas, que se colocaban dentro de los enterramientos
como ofrendas funerarias. Estos artículos
de acuerdo a su número, calidad y dificultad
de obtención servían para indi-car
el rango social del individuo. Este conjunto
de ofrendas con sus variantes estilísticas
regionales fue común en los enterramientos
de este periodo en las diferentes regiones arqueológicas.
La cerámica en las diferentes regiones
comparte, en términos generales, la decoración
con dos colores (bicromía en zonas) y
adornos con formas de animales (zoomorfos).
b. Inicio de los Cacicazgos
complejos (300-800 d.C.)
Como se mencionó para
el período anterior el excedente generado
a partir de prácticas agrícolas
habría permitido a algu-nos individuos
librarse de algunas de sus tareas como productores
y asumir principalmente funciones de naturaleza
política o religioso estableciéndose
una jerarquización de la so-ciedad. Este
nuevo tipo de organización sociopolítica
se denomina cacicazgo, jefatura o señorío
y se pudo presentar en gran variedad de formas.
Dentro de los diferentes tipos de cacicazgos
que se pudieron desarrollar existieron estratos
sociales que comprenden jefes políticos,
líderes religiosos (cargos que se vuelven
hereditarios), guerreros, artesanos especializados
y agricultores. El poder de los dirigentes o
grupos dirigentes fue variable: pudieron funcionar
como redistribuidores de los bienes producidos
comunalmente con poder de decisión o
solamente tener una opinión respetada
pero no necesariamente obedecida. Por su rango
tuvieron mayor acceso a los bienes más
apreciados, especialmente los de intercambio,
de difícil obtención o de gran
manufactura.
Al interior de las comunidades
la posición de los individuos más
importantes en la jerarquía social se
marcó, entre otros aspectos, por el uso
de bienes que señalaban prestigio como
jade, oro y otros, lugar de habitación
prominente dentro de la aldea y un ritual y
ofrendas funerarias más elaborados.
Se ha considerado como evidencia
de la aparición de los cacicazgos la
jerarquización de asentamientos, con
aldeas principales y poblados secundarios, las
diferencias en las ofrendas y estructuras funerarias
y la presencia de bienes exóticos de
intercambio. Las relaciones de subordinación
entre aldeas pudieron favorecer la aparición
de un cacique principal en la aldea dominante
y de caci-ques secundarios en las aldeas subordina-das.
La propiedad comunal sobre la tierra se acentuó
con la for-mación de divisiones territo-riales.
A partir de 300 d.C. se encuentran
aldeas grandes en las diferentes regiones, con
diferentes obras de infraestructura, tales como
basamentos, calzadas y montículos funerarios,
que indican la capacidad de los dirigentes para
movilizar la población para realizar
dichas obras.
En términos generales
se dio un proceso de cambio gradual hacia nuevas
formas de organización social de las
sociedades a lo largo de la historia precolombina
de Costa Rica. Esto no quiere decir que todos
los grupos evolucionaron de tribus a cacicazgos
de una manera unilineal. Sociedades a nivel
tribal o de cacicazgos simples pudieron coexistir
con cacicazgos complejos hasta épocas
tardías.
C. Cacicazgos Tardíos
(800-1,550 d.C.)
A partir de 800 d.C. y hasta
la llegada de los españoles en el siglo
XVI, se presentó un incremento en el
tamaño y complejidad del diseño
interno de las aldeas en ciertos territorios.
La presencia de numerosos cementerios simples
y complejos, las obras de infraestructura masivas,
la diversidad de bienes domésticos y
suntuarios, el desarrollo de la orfebrería,
el intercambio regional y los conflictos entre
cacicazgos por territorios y recursos son elementos
característicos de esta época.
Es posible que la introducción
o desarrollo autóctono de variedades
más productivas de maíz y otros
cultivos, así como el desarrollo de mejores
métodos de cultivo hayan permitido contar
con un mayor excedente de alimentos. También
se continuó con la explotación
de diversos ecosistemas (litoral, manglar, selva)
que permitieron una mayor variedad de recursos.
A partir de allí se dio un incremento
de la población, una mayor jerarquización
social y relaciones de subordinación
más fuerte entre los diferentes territorios.
Periféricos a estos territorios, grupos
tribales pudieron subsistir manteniendo diferentes
niveles de interrelación. La experiencia
acumulada sobre prácticas agrícolas
y los contactos con otras áreas es posible
que facilitaran este cambio en la sociedad precolombina.
En esta etapa el cacique pudo
tener un mayor control sobre los medios de producción
y pudo movilizar a la población para
obras de mayor envergadura apelando a recursos
religiosos, campo en el que el chamán
cumplió una función primordial.
Este personaje cumplía con funciones
religiosas y curativas. Existieron diversos
tipos de chamanes con diferentes rangos y funciones.
Continuaron también
los símbolos de rango para los individuos
dominantes, como su lugar de vivienda, artículos
personales, así como el lugar, forma
y ofrendas de enterramiento.
La organización territorial
llevó al establecimiento de relaciones
de intercambio de productos (alimentos, herramientas
especializadas, bienes suntuarios), de alianzas
políticas o de competencia por recursos,
que eventualmente conducían a la guerra,
tal como fue documentado por los españoles
a su llegada en el siglo XVI.
Todo este desarrollo alcanzado
por nuestros grupos indígenas precolombinos
tendría una dolorosa transición
después de 1,500 d.C. con la llegada
de los conquistadores españoles. Se dará
un nuevo modo de vida basado en la explotación
de la fuerza de trabajo indígena. Pero
de esta cruel confrontación saldría
un nuevo habitante: el costarricense actual.
Horarios Horario
Salas de Exhibición: de martes a sábado,
de 8:30 a.m. a 4:30 p.m. Domingos de 9:00 a.m.
a 4:30 p.m.. Lunes está cerrado.
Tarifa: 200 (doscientos colones). Niños
menores de 12 años y estudiantes identificados
no pagan.
Horario Oficinas: de lunes
a viernes, de 8:00 a.m. a 4:30 p.m.
Ubicación: El Museo
Nacional se ubica en la Provincia de San José,
capital de Costa Rica. Entre las Avenidas Central
y Segunda, Calle 17, sobre la Cuesta de Moras
contiguo a la Plaza de la Democracia.
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